La aTaLaYa CRíTiCa

"No camines detrás de mí, puedo no guiarte. No andes delante de mí, puedo no seguirte. Simplemente camina a mi lado y sé mi amigo".

Albert Camus (1913-1960)



lunes, 24 de octubre de 2011

Remember

No es actual, ni siquiera ya algunas de las cuestiones que se plantean tienen sentido, pero la intención es integrar a aquellos que me rodean en este blog, si algunos son capaces de reconocerse después de "taitantos" años. Incluso un amigo llego a expresar su incredulidad por creer que yo no podía escribir algo tan bueno, pero menos mal que la idea la había compartido antes con él. Quiero compartir con vosotros uno de mis mejores escritos, y así os demuestro que conforme van pasando los años, voy un poquito a peor. Un saludo a tod@s.
A Quien Lo Estime Oportuno
Un aviso para navegantes, una advertencia, incluso una amenaza puede ser la nota de atención para aquellas personas que no tienen el privilegio de poder definirse ellas mismas. Una forma retorcida de hacer ver y de hacer saber a esa gente lo que significan para nosotros y lo que aportan a nuestra vida. Un pequeño coscorrón para que desvíen la mirada un solo instante del camino emprendido y hagan una visión general de lo que nos estamos convirtiendo.
A quien lo estime oportuno, a un amigo que tiene entendido que estar con alguien podría ser la práctica más tortuosa de la era moderna, no para él, sino para ese alguien. Un amigo que es todo corazón en algunas ocasiones y todo intelecto en otras, y con la difícil contradicción en la cual siempre equivoca el momento de elegir una u otra. Un ser inanimado que ha emprendido un rumbo desconocido pendiente de resultados positivos y con una carga moral que llenaría estadios de fútbol entero. A quien lo estime oportuno, espero que tu proceder te lleve a un buen término, que tu trabajo incesante cargado de moralidad traslade tus inquietudes a cotas inimaginables, ¿te reconoces?.
A quien lo estime oportuno, a un gran amor que mantiene engarrotado el corazón, a aquel que por miserias de uno mismo se ha vuelto contra él, a un gran amor que siempre tendrá mi alma como su casa y su dolor residirá en mis entrañas, comunicarle que me siento con más fuerzas que nunca, que mi corazón late como una marcha militar que avanza en pos de la victoria, que la seguridad que abarco en mi mismo se basa en mi determinación por cambiar, que el deseo de realizar tu felicidad es una apuesta segura por la que nada hará variar mi rumbo. A quien lo estime oportuno, el odio y el rencor ciega todos nuestros sentimientos puros, ya no tengo más rabia, afloja los dientes, ¿te reconoces?.
A quien lo estime oportuno, a una amiga que tiene la peculiaridad de tener una sonrisa para todo el mundo cuando ella tiene una lágrima en su alma, con un don extraordinario para predecir eventos futuros, con una palabra eterna de ánimo y consejo, pero no se queda sólo en eso, sino que te ayuda a dos manos en lo que necesites, decirte que no mereces estar alicaída por nada, que el mundo no está hecho para la gente sensible pero somos muchos los que lo formamos, sé que te estás esforzando en todo lo que haces y ya sabes que para mí el esfuerzo lo es todo, y todo es lo que conseguirás, ¿te reconoces?
A quien lo estime oportuno, a un gran amigo que no sólo tiene corazón, sino que le abarca todo su ser, no conoce la maldad y la desconfianza en aquellos a los que procesa amistad, y siempre tiene un momento para regalarte un consejo que probablemente él nunca podrá realizar. Recordarte que no porque lo tengamos todo materialmente tenemos la obligación de ser felices, somos afortunados porque nos ha tocado vivir en una época y en unas situaciones de gran solvencia, pero ese simplismo es vacío y recurrente a veces. No me harás sentir mejor porque me digas que lo tengo todo para serlo, me harás más miserable aún, ¿te reconoces?
A quien lo estime oportuno, a un servidor que se ha pasado la vida cometiendo errores y dejando pasar las mejores oportunidades, con un don para la observación capaz de descifrar cualquier comportamiento de la interconexión humana, pero con un gusto penoso para otras cosas igual de importantes, con un gris presente y un oscuro pasado, ten confianza en el camino que has decidido tomar, con la determinación clara y ajeno a aquellos que no te merecen la credibilidad necesaria. Te has pasado la vida buscando respuestas porque crees que la siguiente te cambiará algo que puede hacerte algo menos miserable, y sabes que cuando se acaban las preguntas no sólo se acaban las respuestas, se acaba la esperanza, ¿te reconoces?. Yo sí, y me alegro de saberlo.
A quien lo estime oportuno leerá este artículo y reflexionará, es un punto de vista que puede que no os guste, incluso no es el de ningún experto, pero es alguien que está muy cerca de vosotros.

domingo, 9 de octubre de 2011

La Soledad y La Tristeza

No seré yo el primero en decir que en ocasiones, cuando estás rodeado de una cantidad considerable de tus coetáneos, te abarca un sentimiento de soledad difícil de sopesar y de imaginar. Al igual que puedes estar en Hawaii, al otro extremo del mundo, y sentirte la persona más dichosa y mejor acompañada del planeta (por cierto, enhorabuena Rafa). Todo esto para recordar que aquellos que nos hemos sentido así en demasiadas ocasiones tenemos la osadía de construir en nuestros pensamientos un mundo mejor o, si lo hubo, un pasado que desde luego nunca llegará a ser peor.
Es en esos momentos en los que la Tristeza por no compartir con la inmensa mayoría de tus coetáneos las mismas ambiciones, los mismos valores y los mismos sentimientos se convierte en una pesada losa sobre tu espalda, la que hace que te lleguen los brazos hasta el suelo y la que no se separa de ti hasta que des el último suspiro.
Una lleva a la otra, y la otra lleva a la una. La sociedad de masas en la que vivimos es el asesinato de la Inteligencia. Para los que no nos hemos deshecho todavía de ella vivimos en la Soledad de sabernos muy pocos (y menos aún los que quieren que subsista) y en la Tristeza de que muy poquito podemos hacer, pero no por eso dejaremos de intentarlo. Ellos serán muchos más, pero nosotros seremos mejores.
El reconocer a la Soledad como compañera de viaje ya nos hace sentirnos menos tristes, y qué decir que a veces se necesitan esos 40 días en el desierto para descubrir que el mismo Demonio haciéndose pasar por ángel te quiere rodear con su capa de estulticia y anodismo. Para los poquitos que lo hemos reconocido sentíos menos solos y menos tristes, porque lo único que hace falta es revelarse ante lo inútil, ante la estupidez y las falsas verdades.
Nunca nos abandonará esa losa, porque somos ambiciosos y siempre hay algo que mejorar de todo lo que vemos diariamente, pero para los que pensáis de esa manera, pensad que la mejor compañía que encontraréis sois vosotros mismos y lo que hacéis por mejoraros cada día, así nunca estaréis solos.
P.D.: Esto va dedicado para la persona que aunque esté en el otro extremo del mundo y en el confín de mi alma hace que nunca me sienta solo. Gracias.

viernes, 19 de agosto de 2011

La RaBioSa aCTuaLiDaD

Ha pasado ya mucho tiempo desde que escribí por última vez en este blog, algo que no me lo perdono nunca, pero el incesante ajetreo diario y el hecho de que no me gusta verme poseído por la actualidad de las noticias diarias me aleja de mi pequeño rincón virtual más tiempo del que yo mismo deseo, ya que cuando uno escribe deja impreso parte de sus recuerdos de mejor o peor manera, y cuando releo algunos de estos post escritos con anterioridad siento que vuelvo a sentir lo que experimenté cuando transcribía esas palabras en estas líneas virtuales.
Y una de las razones por las que se me antoja muy difícil escribir es por toda esa actualidad que golpea cada vez más fuerte y que con más potencia me indigna. No me gusta verme atrapado por la impotencia e indignación de las pésimas noticias que nos regalan la televisión, la radio y la prensa, ya que esos sentimientos que agrían el alma nunca han servido para ser objetivos. La objetividad, lo único que me separa del abismo.
No me gusta hablar de las noticias de actualidad, porque son realmente una consecuencia de las causas a las que yo siempre aludo en estos posts: la búsqueda de la Verdad, el relativismo, la envidia, el egoísmo, el falso altruismo y demás temas que se han olvidado y que sólo somos capaces de discernir la capa más externa, la superficial. Los efectos de todo lo malo que hemos hecho en estos últimos tiempos se está viendo reflejado en lo que hoy vemos en los telediarios. La "sinrazón" más absoluta y permitida por aquellos que deberían guiarnos precisamente en la dirección opuesta.
La falta de los valores más absoluta como el sacrificio, la disciplina, la tolerancia, el valor del trabajo e incluso el éxito... La juventud de ahora ya no quiere nada de eso, desea vivir de la "teta" de lo que la otra pequeña parte de la sociedad le provee a través de lo que en Inglaterra han llamado "benefits", y en los cuales una persona que no da palo al agua puede vivir más que dignamente por el simple hecho de poder respirar. ¿Hay algo más inútil que aquella persona que se ha dado cuenta de que no tiene que esforzarse por vivir y se dedica a entorpecer con su intolerancia a los demás? Pues esta sociedad está llena de esos inútiles.
Siempre me he preguntado si también hay que ser tolerante con la intolerancia de los demás, Gandhi desde luego habría contestado a mi pregunta de forma afirmativa y nos daría una lección de humanidad, pero no soy Gandhi, y si tengo que seguir escribiendo para expresar la Verdad de las cosas lo seguiré haciendo, aunque esta basura de sociedad frustre mis deseos de objetividad.
La actualidad cambia cada minuto. Lo que antes tardaba un mes en pasar ahora son horas, y me plantearé muy seriamente seguir viendo las noticias, ya que mi estado mental no puede tener tantos altibajos en tan poco tiempo, sobre todo porque ante esas noticias, algunos siguen defendiendo el relativismo y la falta de disciplina. La utopía de una sociedad en el que el hombre bueno nace y muere bueno es una enorme falacia, pero...¿Y toda la gente que se la ha creído?

jueves, 9 de junio de 2011

La Búsqueda

El problema de los tiempos en los que nos ha tocado vivir es la pérdida de la noción de la realidad. La realidad sin ninguna capa de falsedad, sin la apreciación de los sentimientos, sin la intervención del relativimo más exacerbado que jamás hayamos imaginado. Cuando hablo en este blog de la Verdad (la única), en los círculos en los que suelo moverme o con algunos conocidos de las nuevas generaciones el pasmo de incredulidad que expresan sus rostros es algo asombroso.
La mayoría de la historia del Ser Humano está llena de búsqueda de respuestas, en la mayoría de ocasiones soluciones equivocadas de dudosa procedencia, y conforme hemos avanzado en tecnología y sabiduría, esas preguntas antes respondidas con leyendas y mitos, se disipan con la Verdad más absoluta e indiscutible. Saber discernir lo que nos rodea es una de nuestras tareas desgraciadamente abandonada por una masa inane e ignorante que cree saberlo todo desde la introspección de sus sentimientos.
¿Para qué queremos saber la Verdad si la podemos inventar apelando a las sensaciones de nuestras almas carentes de conocimiento? En cada uno de nosotros encerramos un filósofo brutal que encuentra las respuestas de la realidad que le rodea observando su interior y a su escaso intelecto. Nos equivocamos en la dirección de la búsqueda, en vez de observar y mirar la realidad para definirla, realizamos un acto de introspección para llegar a la conclusión que la Verdad será lo que a mí me más me convenga.
¿Por qué se ha desviado el sentido de la investigación? porque generalmente la Verdad es muy dura y cruel, los cuentos de hadas nunca han existido y el caos de los acontecimientos no genera ningún consuelo, sobre todo cuando somos tan incapaces como para no entender las causas de tal caos. Y como no soy el único que cree que en este mundo hay más tontos que botellines, la gran masa sentimental se ha hecho mayoría, y los pocos que sabemos la dirección de la búsqueda somos rechazados por llamar a las cosas como son.
Algún día querrán cambiar el nombre de las cosas, la historia junto con el pasado, las biografías y las culturas, amoldándolas a lo que le dicte la inconsciencia del revolotear de algún encefalograma plano, incluso intercambiarán los significados de "tonto" y "listo". Cuando llegue ese día, por favor, quiero ser el primer "tonto".

martes, 19 de abril de 2011

Una Ilusión

Después de unos pocos artículos (para quienes los hayan leído), habréis deducido ciertamente que la visión pesimista que poseo de la sociedad es algo notorio y que con cada post argumento la veracidad de un mundo destinado al colapso ético y moral. Y con esta perspectiva por delante me tengo que levantar todos los días y hacer todo lo que sé hacer, cada día mejor, con más ánimo y ganas y con una sonrisa en la cara. Y vosotros os preguntaréis por qué.
Porque desde tiempos inmemoriales el Ser Humano, como gran ente, se ha movido a realizar objetivos cada vez más audaces, cada vez más difíciles y siempre más provechosos para sus necesidades. Esa preponderancia a avanzar es lo que nos ha hecho lo que hoy somos, los seres vivos dominantes de lo poco que conocemos, y hasta hace muy poco (históricamente hablando) no había absolutamente nada que no pudiéramos lograr, o eso creíamos.

Eso se traduce en una Ilusión compartida de avance, de una consecución de objetivos cada vez más impresionante, pocas veces estaríamos más orgullosos de ser quienes somos recordando lo que se puede hacer con entusiasmo, dedicación, fuerza de voluntad e inteligencia. Entonces, ¿Por qué ya no es así? ¿Por qué la gente vive sin marcarse objetivos y con la simple esperanza de esperar la muerte sin que nada cambie?

Llevo muchos años observando a gente sin ninguna ambición personal y ni mucho menos profesional, sin unos objetivos, sin ninguna ilusión. Y eso es porque desconocen la fuerza del ingenio y del esfuerzo. Se aferran a una vida carente de Ilusión, aquella que te hace mejorar en todos los ámbitos de la vida. Y un objetivo no puede ser cualquiera, tiene que ser medible, alcanzable y del cual se transcienda una mejora positiva de la persona. Y en esa lista hay millones de objetivos por los que ilusionarse, ¿te animas?

No hay día que no me levante con ganas de mejorar, con un objetivo a corto, medio y largo plazo, y eso me hace ilusionarme, y la sensación de satisfacción que inunda mi alma cuando se ha conseguido es tan fuerte que ni siquiera mirando al resto de seres inertes podrían deprimirme. No me sentaré a esperar un destino inexistente para ver que me lleve la muerte con su guadaña, intentaré ser mejor cada día, en lo que sea. Unos prefieren instruirse, otros prefieren correr más rápido y otros ser mejores personas... todo eso vale.

Al fin y al cabo de eso se trata, de avanzar de mejorarnos en base a la experiencia y a lo que aprendemos, y yo os digo que me apena aquella gente estancada que no se ilusiona y vive por inercia... Seguro que conocéis a más de uno... Yo a más de una docena...

jueves, 10 de marzo de 2011

El Valor de la Amistad

Quien más, quien menos podrá decir que a lo largo de su vida ha experimentado y experimenta las distintas características de confianza que significa la amistad. Teniendo en cuenta que la amistad entre dos personas es una libre elección del Ser Humano y que como tal, el apego y la afección por los demás no debería revestir ninguna problemática, la exploración de las distintas situaciones experimentadas en el transcurso de la vida se convierten en inexplicables, y en demasiados casos hasta vergonzosas por la cercanía, por el roce y por la estupidez.
Pero se nos olvida un gran detalle, que no por ser uno sólo, carece de importancia, y es que la amistad, como toda relación humana, se caracteriza por la condicionalidad. Y la condición siempre está presente, aunque no la conozcamos en ese momento, eso no quiere decir que no exista. Mientras que siga existiendo esa conveniencia, ese flujo mutuo de causa y efecto relacional, seguirá perdurando ese intercambio.
Pero las relaciones humanas cambian, no porque la gente cambie (que no es así), sino porque la situación coyuntural se ha extinguido. Lo que tú me proporcionabas antes a mí, ahora me lo proporciona otra persona de mejor modo y que realmente era lo que estaba buscando. Eso define en pocas palabras la magnitud de los cambios relacionales de amistad entre los Seres Humanos (perdón por las mayúsculas).
El valor de la amistad es uno de esos principios que experimentamos desde pequeños. Desde aquel que nos da seguridad, aquel que siempre tiene un SÍ para todo, aquel que comparte tus principios o incluso aquel que juega muy bien al fútbol nos demuestra que realmente no es un valor, es una Condición. La lealtad durará hasta que dure la necesidad. Esa es la mayor de las condiciones.
Las personas se asustan cuando el comportamiento de un amigo cambia cuando se altera su situación, y realmente es lo más normal, porque ya las condiciones han cambiado. El valor de la amistad desvela su verdadera cara, y esa es la de una necesidad de completarnos con el prójimo porque nosotros mismos no somos capaces de hacerlo solos. Eso es lo realmente terrible, eso es lo tremendamente aterrador.
Las personas somos seres sociales por necesidad, y a través de esa necesidad entablamos las relaciones con los demás. Mientras que las necesitemos seguiremos encontrando a gente que deje una huella indeleble y maravillosa en nosotros, pero también sufriremos por la revelación de la Verdad, aquella que duele y nos asquea, aquella que descubre que las personas somos entes egoístas y arrogantes. Como esto yo ya lo sé, no quiero jugar más... ¿Tú juegas?

sábado, 5 de marzo de 2011

La Desigualdad

Por cada ciclo solar que pasa, mi afán por buscar la Verdad de las cosas tiende a unirse en una medida muy sospechosa a lo políticamente incorrecto. El dislate humano por corregir el progreso evolutivo es cada vez más atroz, y nos cegamos en convertir nuestro comportamiento y nuestro pensamiento en aquello para lo que no ha sido creado. Efectivamente, está muy de moda entre nuestra clase dirigente corregir nuestras ideas (el que las tenga) en meras divagaciones limitadas por leyes anti-Darwinianas.
Y lo que no queremos darnos cuenta es que La Igualdad entre los Seres Humanos es una falacia, pura propaganda y además es mentira. La evolución nos ha enseñado que biológicamente los seres vivos nos adaptamos a nuestro entorno a través de mutaciones que mejoran nuestra capacidad. Toda esta explicación podemos extrapolarla a cualquier ámbito, ya sea transnacional o personal. La ciencia ha estudiado a través del cerebro el comportamiento de las personas: ¿Por qué los hombres piensan más en el sexo que las mujeres? ¿Por qué las mujeres son capaces de relacionar distintas variables antes que los hombres?, incluso ¿Por qué casi no hay Chinos rubios?. Pues todo eso tiene una explicación científica y responde a la biología.
Ahora, si aceptamos esas diferencias físicas que la evolución y la biología nos han otorgado y nos han explicado sin llevarnos a confusión, ¿Por qué no llevamos este mismo razonamiento a la inteligencia? La capacidad que tiene esta sociedad para igualar todos los planteamientos erróneos para llevarlos a uno aún más equivocado define el camino torcido a donde quieren llevarnos. La mentira de la igualdad no está sólo en las leyes, está en nuestras mentes por saturación de la Idea.
Se nos ha llenado nuestra ética de la Idea de igualdad porque está en nuestro ordenamiento jurídico, pero lo que no es Verdad y desde luego no puede ser, es que todos se merezcan lo mismo. Aquella persona que nunca se ha equivocado, que siempre ha elegido el camino correcto, que ha trabajado profesional y personalmente para mejorar y mejorarse y además tiene un talento intelectual valioso no puede ser despreciada por esta sociedad por la envidia, los celos y la endémica sensación de todo español a que todo lo de los demás también tiene que ser mío, y luego al ser más deneznable y despreciable de la existencia obtenga las oportunidades que no se merece para así poder equipararse a lo que él no puede llegar.
La inteligencia y el talento son los dos aspectos que más nos diferencian los unos de los otros, y estamos apartándolos de nuestras valoraciones sociales a la hora de parametrizar nuestro código de conducta. Ahora más que nunca esta falsa idea de la igualdad lleva a las personas a una línea de comportamiento caracterizada por la mediocridad, sin ambición por la excelencia y sin ganas de mejorar. Ya no intentamos ser especiales en la diferencia de cada uno de nosotros, sino que buscamos la homogeneización de la masa para ser cada vez más estúpidos. La estulticia es una plaga que invade la sociedad, ¿alguien se apunta a ser diferente?

miércoles, 2 de marzo de 2011

¿Por dónde empiezo?

La sensación de ir creciendo por el camino adecuado aviva aún más la ilusión, pero quedan atrás los fracasos y los sinsabores de la derrota que con toda probabilidad fue justa y proporcionada al desvarío que yo mismo provoco. Por eso, para poder llegar a donde queremos siempre es mucho mejor haber sido derrotado en unas cuantas ocasiones, ya que todavía la juventud no me ha abandonado y que a mi edad Alejandro Magno todavía no era ni Rey de Macedonia, me dispongo a emprender con ilusión renovada otra empresa con un mismo objetivo.
Por supuesto que dando por obvio que uno escribe primero para sí mismo y después para los demás, propugnar que este sea un marco encuadrado para la reflexión objetiva de la realidad y conseguirlo sería la mayor de mis alegrías. Porque mi vocación tardía por la literatura me ha demostrado lo difícil que es expresar una idea con las palabra escrita, el merecido honor por los que lo hacen tan maravillosamente bien y el reconocimiento por aquellos que son realmente excelentes. Si yo pudiera escribir como ellos en una pequeña fracción supongo que no me habría ido tan mal en mis otros intentos.
Como dice un gran amigo mío, cuando escribo me alzo en mi pequeña atalaya para describir lo que veo, lo intento con la mayor de las objetividades y siempre buscando la Verdad de las cosas, porque sólo hay una. Porque esa es mi opción, la de desentrañar la realidad de valores superfluos y dañinos que nos harán elegir siempre la opción equivocada, convirtiendo nuestra vida en una mentira que se propaga a la velocidad de la luz. Ese es uno de nuestros grandes fallos, que mientras la mentira ha dado la vuelta al mundo, la Verdad aún no se ha puesto las botas.
Escribiré sobre muchos temas, algunos conocidos y todos ellos polémicos, porque para escribir obviedades sobre vanalidades me enfundo los dedos en unos guantes y me cuido las manos mejor, pero ya que el esfuerzo está hecho crearemos controversia, pero siempre con la Verdad y la objetividad como máximas que nunca deberíamos haber perdido.
Y ahora retrocedo al título de este artículo... ¿Por dónde empiezo?. Hay tanto de que hablar, tanto qué mejorar y tanto por exponer que me faltaría tiempo y talento para poder explicarlo. Así que os emplazo a que me sigáis y perdáis el tiempo leyendo las conjuras de un insensato, y si podéis dejar vuestra opinión sincera y respetuosa seréis más que bienvenidos.
Muchas gracias a todos.